Yours

Tu no puedes volver atrás, porque la vida ya te empuja.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Verdad.


Como las semillas de la tierra.
Como los amantes del cine.
Como los trenes de la estación.
Como los estudiantes del colegio.

La verdad, sale.
Aunque la realidad nos duela, nos oprima, nos mate.Las mentiras no hacen nada más que dañar nuestro corazón.
Una vez me di cuenta que la verdad es el único camino para llegar a la felicidad.
Verdad...
Verdad...
Verdad...
Me mata, me mata, me mata...
Sinceramente, ya no espero nada Y lo espero todo.


Un saludo para aquellos que me visitan desde ''mi segunda casa''

Dolor.


Los miedos de los que surgió la entrada anterior se han hecho fuertes y me han vencido.
El miedo a perderte se ha convertido en un adiós.
El miedo a quedarme solo se ha vuelto soledad.
El miedo a llorar ha hecho caer mis lágrimas.
El miedo a no hacerte feliz te ha vuelto triste.
El miedo a que se callera mi mundo lo ha derrumbado.
Ya ni siquiera me consuela el estar aquí escribiendo, han pasado tantas cosas, tan lentas, tan rápidas...
Llamadme débil, sí lo soy, para que engañarnos...la ilusión se ha ido, la alegría también, las ganas de levantarme también, el amor también...todo...todo se fue en el momento en el que pronunciaste aquellas palabras que cambiarían para siempre mi vida...quise evadirme de la realidad, alejarme de ella, me había hecho daño, quise que todo diese igual...pero el mundo me envolvió y no pude...intenté hacerme con ella dominarla...al fin y al cabo, tampoco era para tanto, llegué a pensar por un momento que lo había conseguido, pero tan sólo pretendía engañarme a mí mismo, los sueños me recordaban cada noche aquello que acaba de salir de mi vida, entonces vinieron las noches en vela...las vueltas a la cabeza...la desidia...
Aún ni siquiera me lo creo...siento tantísimo no haberte podido hacer feliz, siento tantísimo que estos últimos meses hayas estado así por mi culpa y aún así soy tan sumamente egoista como para no querer lo mejor para ti y quererlo para mí...
Pero como explicar con palabras aquello que nunca has tenido que decir..
Te veo por la calle, te veo con una sonrisa, con la sonrisa que siempre quise sacarte...con la sonrisa que me daba el aliento, con la sonrisa con la que amanecía y ahora ya no queda nada...no queda nada de aquellos momentos, tan sólo los recuerdos a los que baño en alcohol para desinfectarlos.En apenas 20 minutos cada una de tus palabras derrumbaba un trocito de aquel castillo que había construido a base de horas de sueños, de días de ilusión, cada palabra era una bomba que explotaba dentro de mí y cuando me quise dar cuenta el castillo ya no existía.No existía, la desesperación se apoderó de mí y aún consume mis días, los que pasan sin pena ni gloria, sin lineas que escribir, marcados por el dolor y por las ganas de pasar contigo cada minuto, no elegí nunca enamorarme...pero los días pasados contigo nunca los cambiaría.Hay gente que dice que luego lo veré todo de manera distinta, lo sé, cuando llegué el día en el que al verte no me entren ganas de abrazarte y no soltarte nunca.Cuando llegue ese día, que aún esta lejano, no miraré al pasado para decir, que gilipollas fui, no, porque cada época de la vida tiene su momento... a mí me tocó vivir este y por eso no voy a dejar de pensar que fuiste lo mejor que me pasó en la vida. Tantas veces te había dicho que no sabía lo que significabas para mí ni lo que habías marcado mi vida y que el día que me diese cuenta esperaba estar contigo para contartelo...pues ya lo sé.Tú serás quien me saque una sonrisa, quien me haga revivir la ilusión por la vida cuando dentro de mucho tiempo sólo me alimente del recuerdo, siempre tendrás esa magia especial que me contagiaste, siempre tedrás un gran sitio en mi corazón por haber sido quien has sido para mí, no sé que lineas escribirás ahora en mi vida, pero necesito que sigas escribiendo, aunque las lineas sean escritas con mi sangre, aunque esas lineas me marquen y las heridas no cicatricen nunca, aunque se hagan más grandes con tu tinta, necesito que sigas escribiendo.






El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.


8/12/10